
¿Por qué la tecnología infrarroja de halógeno es la clave para tener una cocina más ecológica?
Seamos honestos: los hornos tradicionales son lentos. Pasan mucho tiempo calentando el aire y las paredes del horno, antes de que la comida siquiera se dé cuenta de que algo está sucediendo. Es una gran pérdida de energía.
Las bombillas de infrarrojo de halógeno funcionan de manera diferente. En lugar de calentar el aire, envían energía directamente a la superficie de los alimentos. Es un camino más directo, lo cual marca una gran diferencia.
¿Qué sucede realmente dentro de la bombilla?
Estas bombillas se fabrican con vidrio de cuarzo de alta pureza y un gas halógeno especial. ¿Por qué? Porque esto permite que el filamento se caliente enormemente sin quemarse.
Cuanto más caliente está el filamento, mayor es la radiación infrarroja y menor es la cantidad de calor desperdiciado.
Y en cuanto a la velocidad… ¡Es increíble! No hay necesidad de esperar 20 minutos a que el horno esté listo. Basta con encenderlo y listo. Esto reduce significativamente la energía que se consume cada vez que se hornea algo.
Detalles sobre el equipo necesario
Si le preocupa tener que reemplazar todo el equipo, no se preocupe. La mayoría de nuestras bombillas para restaurantes utilizan conectores estándar R7 o SK15. Están diseñados para ser reemplazables sin problemas. Generalmente, basta con conectarlos directamente a los controladores existentes, sin necesidad de desmontar todo el equipo.
Un consejo útil: el vidrio de cuarzo es resistente y puede soportar cambios bruscos de temperatura, pero es necesario mantenerlo limpio. Si se acumula grasa en el vidrio, se crean puntos calientes. Si se deja sucio, ese calor desigual puede causar grietas en el cuarzo. Tenga siempre un paño a mano.
Haciendo que su cocina sea más amigable con el planeta
La mayor ventaja de tener una cocina “ecológica” es la reducción del consumo energético innecesario. Dado que estas lámparas alcanzan su temperatura deseada en segundos, puede dejar los hornos apagados hasta el momento en que esté listo para cocinar. Ya no hay necesidad de calentarlos durante una hora, solo por si acaso.
Además, hay otra ventaja: como no se genera tanto calor en la habitación, la cocina permanece más fresca. El aire acondicionado no tiene que trabajar tanto para mantener la temperatura adecuada, lo que significa que la factura eléctrica disminuye de la mejor manera posible.