
Cómo crear calentadores infrarrojos que realmente puedan funcionar en entornos húmedos
El agua es el enemigo natural de los calentadores infrarrojos. Es así de simple. Cuando el agua cae sobre un tubo de cuarzo extremadamente caliente, o cuando la humedad penetra en los terminales eléctricos, todo se arruina rápidamente. Se produce un choque térmico, un cortocircuito y el calentador deja de funcionar. Nos cansamos de ver esto ocurrir, por eso diseñamos nuestra última serie de calentadores cumpliendo con el estándar IPX5.
¿Qué significa eso para usted?
Básicamente, significa que estos calentadores pueden resistir el impacto directo de chorros de agua a baja presión, provenientes de cualquier dirección. No nos limitamos a colocar una cubierta sobre ellos; también sellamos las conexiones y utilizamos juntas resistentes en los puntos donde el elemento calefactor se conecta con la carcasa. De esta manera, evitamos que el agua llegue hasta los cables eléctricos, donde podría causar daños graves.
Pero hay algo más: la niebla y la humedad son otro tipo de problema. En esos ambientes muy húmedos, se forma condensación en las partes frías del calentador. Si esa humedad penetra en los cables, el calentador se daña. Para evitarlo, utilizamos conductos sellados y compuestos resistentes a la humedad. De esta manera, las partes internas del calentador permanecen secas, incluso cuando el aire está muy húmedo.
La ventaja es simple: duran más tiempo.
La mayoría de los calentadores convencionales se dañan porque los puntos de conexión se corroen. El agua y la sal dañan el metal. Al evitar esto, evitamos la oxidación desde el principio. Las conexiones eléctricas siguen funcionando correctamente.
Eso significa que no tendrá que pasar sus fines de semana reemplazando bombillas o lidiando con líneas de producción que dejan de funcionar.
Pero hay un trade-off.
Debido a esta protección adicional, la carcasa exterior no respira tan bien. Si utiliza estos calentadores en espacios cerrados y con mucho calor, asegúrese de que haya suficiente ventilación. Así, los componentes electrónicos no se sobrecalentarán.
Pero en general, es una gran ventaja. Ahora puede utilizar estos calentadores en áreas húmedas o zonas donde se necesita limpieza frecuente, sin tener que preocuparse cada vez que alguien usa una manguera. Hemos convertido un objeto frágil como el vidrio en una herramienta capaz de resistir las condiciones extremas de una fábrica real.